EL TRABAJO EN BODEGA

CLARIFICACIÓN

La clarificación, como su hombre indica, sirve para clarificar y al mismo tiempo afinar el vino. Las partículas en suspensión presentes en el vino se precipitan lentamente por gravedad. Al mismo tiempo, durante el proceso de envejecimiento en barrica se dice que el vino se suaviza. Los taninos, austeros tras la fermentación, van perdiendo su acidez y consistencia. La clarificación sirve para acelerar la precipitación de las partículas en suspensión y al mismo tiempo retirar el exceso de materia de la uva dejando sólo lo esencial. El resultado es un vino equilibrado, armonioso y aromático.

El proceso de clarificación consiste en añadir en cada barrica unas claras de huevo (entre 2 y 8 por barrica, según el vino) que previamente habrán sido cuidadosamente separadas de la yema del huevo y ligeramente emulsionadas. El vino es entonces "batido" a conciencia con un batidor, que no es otra cosa que una gran vara que permite obtener una mezcla perfecta del vino con la clara de huevo. La albúmina de la clara de huevo al entrar en contacto con el alcohol del vino se coagula, iniciándose así el proceso de clarificación. Son necesarias tres semanas para obtener una clarificación perfecta.